y mi dolor aumenta,
porque aún no entiendo,
¿Cómo lastimé tu corazón?
Llegó viernes, frío y oscuro,
y el silencio acompaña
a la soledad en mi cuarto,
y de rodillas caigo en llanto.
Un sábado que debe saber
a gloria y a alegría,
no es más que un sábado,
de lágrimas y de confusión.
Hoy domingo desperté
pensando como mirarte
el lunes y descubrí que
no existe lunes sin tí.
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