Ojalá entendieras que tú música no va conmigo,
ojalá supieras que aguardo a una sinfonía nunca antes compuesta
Si tan solo entendieras que tu vida es muy distinta a la mía
pero, si tan solo entendiera "el ¿por que me gustas?", empezaría,
a escribir una nueva obra, Mi sinfonía.
El director alza su batuta, y los músicos alistan sus instrumentos,
así, mientras tu te preparas para golpear mi corazon,
yo, estoy listo para entrar en el tuyo, talvez como recuerdo,
o como un gijarro molesto en el zapato.
El concertista a olvidado la obra, pero su alma aún la escucha
como en aquel día en que sus mágicos dedos se posaron perfectamente
en el diapasón del violin; en su cuerpo corría toda clase de sentimientos,
pero era uno solo del que estaba seguro y lo reconocía de toda la vida,
el Amor, primero por su amada que nunca escuchó lo daba por ella y por sú música, que él sin saberlo había tocado y transportado junto a él, el alma de su Amada, que fué en ese momento en el que su grito de amor olvidado,
se perdió entre la aclamación de el público.
Así, ojalá entendieras que no lograrás ver mi alma,
si nunca te has atrevido a ver lo profundo de un ser humano.
