miércoles, 30 de mayo de 2012

Sé que tus cadenas ya no te lastiman como antes
sé que cada día me sabe fracaso un abrazo
sé que olvidé amarte como debo hacerlo
sé que nunca más borraré esta marca

Sé que calmas la sed de otro cuerpo
sé que nuestro tiempo es perdido
sé que no hay mejor momento sin tí
sé que nunca te arrancaré de mí

Sé que el miedo de hablarte es genuino
sé que no soporto las marcas en mi pecho
sé que muerto para tu alma estoy
sé que el olvido me espera sin prisa

Sé simplemente que soy una perdida de tiempo
que nunca logró ver mas allá de la confusión
que un día plantearon tus cadenas y al siguiente
 me borrarón sin esfuerzo de tu corazón.


Miedo

Amor mío el miedo debe ser el saber
que lastimamos al dominó de la vida
pero sin embargo mi miedo es simplemente
saber que no existimos para los dos

Miedo de despertar y ver que no
hay nada mas que una tarjeta
en el velador que cada noche fué testigo
de las más profundas declaraciones.

Esperanza de que al caminar
por la fría madrugada de nos
entienda que el dolor es lo único
que compartimos y a medias

Ira de saber que no somos
mas que dos extraños que un día
despediran el uno al otro en una caja
que los llevará a la eternidad.

Confusión...

Tarde en el boulevard pensé que todo era nuestro,
y confundí tu sonrisa con un frío y amargo beso,
Noche en aquel pasaje, desconcertado miré al vacío
y recordé la cadena que te ataba a un capriccio.

Confundido corrí hacia el olvido
y una voz me gritó desde adentro,
estremecido recordé que tus cadenas
no hacen mas que atarme a mi confusión.


Tarde imaginé nuestro futuro,
pero solo veía mi hoja en blanco,
soñé verte en otro cuento y descubrí
que aquel ya empezó a ser escrito.

Traté de entender esta confusión,
pero solo ví brotar una lagrima
desde lo que muchos llaman alma,
pero nosotros le decimos silencio.

Silencio y dolor me consumen sin piedad,
pero es esta confusión la que realmente mata
mi alma, muele mi corazón y estrangula mi vida
que un día te entregué y conocí a la confusión.

Confusíon no de mí sino de las cadenas que veo
que un día te dejan libre y el siguiente te aprietan,
confusión de que siempre pienso en todo
y nunca logro saber si estás hablandome.

Confusión de saber si juntos al sentir dolor
nos amamos o simplemente nos colmamos
de tantos planes para nos que mañana
no recordamos ni nuestros nombres.

Sed...de tí

Sed de sangre, tu sangre limpia cual aire roza mi mejila,
y me transporta a un lugar donde solo oigo tu voz.
Sed de pasión, ardiente como el fuego
que un día plasmado en la interperie fué amor.

Tú calmas esta sed que tengo de tí
no porque estés aquí, simplemente
es porque estos recuerdos matan
poco a poco el tiempo perdido.

Manantial que a la vez que nutres, secas mi alma
cansada y tan confundida de esa palabras
que una hora calmaron mi sed y después
se esfumaron de tu mente frágil.

Me resta arrancarme el alma,
para que sea ella quien siempre
te acompañe a donde quieras
provocar sed de tu cuerpo y alma.

Al menos así mi alma nutrirá
de vez en cuando una pequeña
porción de lo que tú un día llamaste
"tu negro y seco corazón".