o a veces muy rápido,
pero nunca observas
lo que te rodea.
Los sentimientos, como
dagas lastiman por
ambos extremos
sin darnos cuenta.
El corazón que
en un principio
es felicidad,
se torna piedra.
La confusión que
dolorosamente nos
abre caminos,
es quien dice la verdad.
Me doy cuenta que para
ser feliz no hay personas,
ni recuerdos, ni sonidos,
lo único es tu aroma.
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