martes, 2 de octubre de 2012

Ayer...

Y parece ayer que conocí
el calor de tus abrazos,
tu aroma único y especial,
la sencillez de tu alma.

Aún logro recordar,
tu tierna mirada,
tu frágil sonrisa,
la perfección tuya.

Y no logro, no concilio
mis sueños, mis esperanzas
de que un día tus abrazos
estén en nuestros niños.

Ayer, me gusta vivir ayer,
al menos así puedo
hablarte, abrazarte y
decirte que aún te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario