Tomando un caliente café,
nos tomamos de las manos
aunque sabemos que nada,
nada va a estar bien.
Sonríes y tomo la fotografía,
quedas hermosa y solamente
me esfumo de la realidad
para poder contemplarte.
Un adiós que solamente
es de palabras y memoria,
frío y caliente a la vez,
tierno y melancólico otra vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario