En una banca extraña sentados,
de tiras de madera y mojada,
de espacio para solo los dos,
juntos sonriendo en silencio.
A la vez con ganas de besarte,
y la vez huir de esta banca,
mirarmos con dulce recelo,
y pronunciar cortas palabras.
Ligera llovizna acompaña
nuestro mágico momento
donde conversar sobre
nuestras vidas estamos.
Jugando a ¿Qué es real?,
sueño despierto abrazarte,
besarte y calentarnos cuerpo
a cuerpo nuestros corazones.
Banca donde cada noche
siento la llovizna, el calor de
tus palabras, la alegría de tu
voz y el amor de tu corazón.

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