Abatido en la inidiferencia,el olvido y el tiempo,
cansado de rebuscar
una razón para continuar.
Ocultandome de la vida
sin razones para luchar,
sin nadie a quien besar,
sin nadie a quien amar.
Aguardando la llegada
de la dulce, sencilla y
apasionada muerte que
todos estos años tardó.
Esperando sentado en
el triste cuarto que un
día fué escenario de mil
historias entre nosotros
Permaneciendo como
intocable a la "dulce vida"
pongo en manos de esta
bala mi triste vida.
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