domingo, 10 de junio de 2012

Ayer...

Cálido y oscuro día fué ayer donde todo comprendí,
comprendí que no hay días mas claros y oscuros
cuando tu los creas de la imaginación vacía que tengo,
cuando simplemente tu los creas para mi frágil mente.

Tarde seca y fŕia como cuando mi corazón está consciente
fué donde supe que no hay nada, nada para mí,
ni siquiera el olvido porque al menos eso requiere
que un día me hayas amado y al siguiente olvidado.

Atardecer extraño que me sabe a muerte anunciada,
cuando no puedo decirte cuanto te amo y te amaré
porque sé que cuando hablo tus oídos muertos están,
y tu sonrisa me hace olvidar todo lo he de cantar.

Noche encendida, al saber que pronto un vaso ahogará todo,
lágrimas, dolor, alegrías, incognitas propias de mi alma
que solo busca comprender nuestro tonto corazón, pero
cansada de recordar cada día de ayer, mi alma se esfuma.

Se esfuma con cada vaso de ese dulce "Alzhaimer"
que a felicidad sabe, ya que no existe momento
donde te recuerde más y te reprima más,
el dulce néctar que me hace creer que en tus sueños reposo .

La noche pasa y cada uno sueña lo que nunca espera,
pero mi alma a pesar de tanto no cede a esa tontería,
y es cuando palabras cantadas desde otra alma
convence a la mía que no hay más que soñar.

Mi alma confundida y reprimida sometida está
por tu amor que no lo puede asimilar,
pero palabras de la vida le hacen reflexionar
y soñar que mañana nada de esto ha de recordar.

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