que te ví, inmediatamente
supe que tendríamos una
historia, buena o mala no sé.
Continuó el tiempo y te
observava tan sigilosamente,
tan precavidamente para
que ese momento sea único.
Hoy después de todo,
después de tantas cosas
que solamente son nuestras
sé que nunca me equivoqué.
Solamente hay una última
cosa por decirte, que donde
quiera que te encuentres
gracias por escribirme esto.
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