viento en una noche de diciembre,
mientras cauteloso espío desde
un rincón donde no me veas.
Aprecio el momento cuando
sueltas tu cabello y lo agitas,
cuando sonríes al espejo y
él te devuelve confianza.
Ese momento le da calor
a mi helada noche de diciembre,
y es aquí cuando cierro
mis ojos y juro siempre amarte.
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